Preguntas frecuentes en VESÍCULA BILIAR

La Colecistectomía Laparoscópica Ambulatoria es un nuevo procedimiento quirúrgico que consiste en la extirpación de la vesícula biliar por vía laparoscópica y de manera ambulatoria. Esta cirugía es realizada en sala de operaciones, luego el paciente será trasladado a sala de recuperación donde permanecerá pocas horas para regresar a su casa el mismo día, sin necesidad de ser hospitalizado.

La Colecistectomía Laparoscópica Ambulatoria es considerada la mejor alternativa para el tratamiento de pacientes con diagnóstico de enfermedad no complicada de la vesícula biliar, usualmente ocasionada por cálculos y pólipos. Esta cirugía ambulatoria tiene la misma eficacia y seguridad que la realizada con hospitalización tradicional, pero con mayores ventajas médicas, sociales y económicas para el paciente y el sistema de salud.

La Colecistectomía Laparoscópica Ambulatoria, ofrece grandes ventajas para el paciente como son la realización de cirugías más eficientes y de mejor calidad, recuperación post operatoria más rápida y segura, menor riesgo de infecciones intrahospitalarias al estar poco tiempo en contacto con el medio hospitalario, pronto retorno a las actividades cotidianas, laborales y de ejercicio físico así como la obtención de niveles superiores de satisfacción por parte del paciente y sobre todo, un ahorro muy importante en recursos económicos cuando se compara con la cirugía tradicional con hospitalización.

Por otro lado, la Colecistectomía Laparoscópica Ambulatoria ofrece al paciente todos los beneficios de la cirugía mínimamente invasiva, al ocasionarle un menor trauma quirúrgico. Por tratarse de incisiones muy pequeñas, el dolor en el postoperatorio es mínimo comparado con el dolor producido por la incisión de la cirugía abierta. Esto permite al paciente una recuperación más rápida de sus actividades habituales, además de un excelente resultado estético, al evitar grandes cicatrices en el abdomen.

Muchas publicaciones demuestran que la Colecistectomía Laparoscópica Ambulatoria presenta una menor tasa de complicaciones post operatorias, una menor incidencia de lesiones de vías biliares y una menor frecuencia de conversión a cirugía abierta comparada con la colecistectomía laparoscópica con hospitalización. Además, esta cirugía ambulatoria es más segura que la cirugía abierta, presentando comparativamente un menor índice de morbilidad y mortalidad.

Existen riesgos relacionados a cualquier clase de cirugía. La gran mayoría de pacientes sometidos a una Colecistectomía Laparoscópica Ambulatoria experimentan una baja tasa de complicaciones post operatorias y está relacionada directamente con la experiencia del cirujano que realice la operación. Es importante considerar que los cirujanos que realicen este tipo de procedimiento cuenten con amplia experiencia y entrenamiento en cirugía laparoscópica.

Es un órgano en forma de pera que almacena y concentra la bilis producida por el hígado. En el momento de la digestión, la bilis es liberada por la vesícula hacia el intestino a través de la vía biliar y contribuye a la digestión de las grasas. En la mayoría de los pacientes la extirpación quirúrgica de la vesícula biliar no se asocia con alteraciones de la digestión.

Las enfermedades de la vesícula biliar son usualmente causadas por la presencia de cálculos, los cuales son pequeñas piedras compuestas principalmente de colesterol y sales biliares que se forman en la vesícula o en la vía biliar. No se sabe con certeza porqué algunas personas forman cálculos, pero un grupo importante de ellos se debe a la presencia de diversos factores de riesgo, como el exceso de colesterol en la sangre (hipercolesterolemia) que se observa en pacientes con obesidad, diabetes y gestación. Otros factores incluyen una predisposición genética o hereditaria, ciertos tipos de anemia crónica, cirrosis, edad avanzada, pérdida rápida de peso y el uso prolongado de anticonceptivos orales (estrógenos).

Es la presencia de cálculos en el interior de la vesícula y constituye la enfermedad más frecuente de la vesícula biliar. Se calcula que entre 10 al 15% de la población mundial se encuentra afectada por esta patología. Las mujeres en edad fértil tienen una posibilidad cuatro veces mayor de desarrollar cálculos biliares y las mujeres que han tenido múltiples embarazos también tienen mayor posibilidad de desarrollarlos.

Asimismo, la obesidad, la hiperlipidemia (lípidos plasmáticos elevados), la cirrosis, la anemia hemolítica crónica, la edad avanzada. la pérdida rápida de peso y el uso prolongado de anticonceptivos orales (estrógenos) son factores de riesgo para desarrollar colelitiasis.

Los pacientes con cálculos biliares pueden no tener síntomas por mucho tiempo o presentar molestias como dolor abdominal o dispepsia (indigestión) después de comer, particularmente comidas con grasa. Una vez que se presentan síntomas, éstos pueden ser cólicos biliares, que se manifiestan por dolor en el cuadrante superior derecho del abdomen (boca del estómago e hígado), que generalmente se irradia a la espalda. Este dolor de tipo cólico es intenso, puede durar entre 2 a 4 horas y acompañarse de náuseas y vómitos. Se produce por la contracción de la vesícula que trata de expulsar bilis, cuando un cálculo se ubica en el cuello de la vesícula e impide la salida de la bilis.

Otros síntomas pueden incluir: escalofríos, fiebre, ictericia (color amarillo de la piel y mucosas), los cuales generalmente se presentan como complicaciones de la colelitiasis.

Las complicaciones más frecuentes incluyen:

Colecistitis Aguda: Es la inflamación aguda de la vesícula biliar producida en el 95% de los casos por un cálculo impactado en el cuello de la vesícula. Esto lleva a que la vesícula se distienda e inflame y se infecte la bilis, produciendo dolor cólico persistente, náuseas, vómitos, fiebre y vesícula palpable en un tercio de pacientes. Puede aparecer ictericia (color amarillo de la piel y mucosas) en un 20% de los pacientes.

En los casos más graves se puede producir gangrena, perforación y peritonitis. El tratamiento definitivo de la colecistitis aguda es la extirpación quirúrgica de la vesícula.

Coledocolitiasis: Ocurre en un 15% de los pacientes. Se produce por el paso de los cálculos desde la vesícula a la vía biliar principal (colédoco) y generalmente se manifiesta por ictericia, con o sin presencia de dolor abdominal, heces blancas y orina colúrica (oscuras). Otras posibles complicaciones de la coledocolitiasis incluyen: colangitis (infección grave de la bilis secundaria a obstrucción del colédoco) o pancreatitis aguda.

Colangitis: Es una inflamación muy seria de los conductos biliares, por lo general relacionada con una infección bacteriana secundaria a una obstrucción del colédoco, usualmente por cálculos y menos frecuentemente por tumoraciones, parásitos o por antecedentes de una cirugía biliar previa. Esta condición clínica se halla asociada a una morbilidad y mortalidad elevada.

Pancreatitis Aguda: Es una complicación grave de la coledocolitiasis. Esta inflamación aguda del páncreas se caracteriza por un dolor intenso y continuo, localizado en el hipocondrio derecho e irradiado a la espalda. Se acompaña de náuseas, vómitos, fiebre no muy intensa, íleo paralítico (los intestinos se mueven muy poco) y mal estado general. Tanto la colangitis como la pancreatitis aguda son urgencias que requieren ingreso hospitalario para diagnóstico y tratamiento.

Se sabe que entre el 70 al 90% de los pacientes con cáncer de vesícula presentan colelitiasis y también se ha encontrado que el 0.4% de los pacientes con diagnóstico de colelitiasis desarrollan carcinoma vesicular.

Este riesgo de desarrollar cáncer de vesícula en pacientes con cálculos es más alto en los países andinos, particularmente en Chile (donde alcanza una incidencia entre el 3 al 4%), Bolivia y Colombia (Nariño), además de la población hispana e indígena de Norteamérica. Estos porcentajes aumentan considerablemente cuando existe un cálculo único mayor de 3 cm y todavía más cuando se asocia con una vesícula en porcelana (calcificación de las paredes de la vesícula), condición en la cual el porcentaje de malignidad aumenta ostensiblemente (25-60%).

La necesidad de una cirugía ante un pólipo vesicular dependerá de la presencia de sintomatología biliar (cólicos, dispepsia o intolerancia a grasas), del tamaño del pólipo y de su evolución en el tiempo.

Así, en aquellos pacientes sintomáticos desde el punto de vista biliar y con pólipos vesiculares, independientemente de su tamaño, se aconseja la Colecistectomía Laparoscópica Ambulatoria.

En aquellos pacientes asintomáticos con pólipos vesiculares de hasta 5 mm, la conducta es conservadora, ya que más del 95% de estos pólipos en el Perú son colesterolósicos, es decir, están constituidos por cristales de colesterol y no son consideradas lesiones pre-malignas.

En los pacientes asintomáticos con pólipos vesiculares entre 5 a 10 mm, se aconseja una conducta expectante y con seguimiento ecográfico periódico. Cualquier variación del tamaño del pólipo determinará una Colecistectomía Laparoscópica Ambulatoria.

Los pacientes con pólipos vesiculares de 10 mm o más y en aquellos en los cuales el pólipo crece rápidamente, se aconseja la Colecistectomía Laparoscópica Ambulatoria a la brevedad, debido a la alta probabilidad de que estos pólipos se malignizen y desarrollen un cáncer de vesícula biliar. Esta condición de malignidad también se presenta cuando coexisten varios pólipos, especialmente los que se asocian a colelitiasis.

Ecografía (Ultrasonografía): Es el método más usado para demostrar la presencia de cálculos en la vesícula. Es un examen no invasivo, rápido y de bajo costo. Se considera el examen de elección para el diagnóstico de la colelitiasis.

CPRE: Significa “Colangiopancreatografía Retrógrada Endoscópica”. Es un procedimiento endoscópico utilizado para identificar la presencia de cálculos en la vía biliar, patología conocida como coledocolitiasis. Después de que el endoscopio es colocado a nivel de la segunda porción del duodeno, se introduce un catéter a través de la ampolla de Vater y se inyecta un medio de contraste a la vía biliar. El contraste es visible a los rayos X y le permite al médico hacer el diagnóstico de cálculos en el colédoco y al mismo tiempo extraerlos. Es el examen de elección para el diagnóstico y tratamiento endoscópico de la coledocolitiasis.

Gamagrafía Biliar: Es un examen realizado con radioisótopos (Tc99) que permite evaluar la vesícula y sus conductos. Es el mejor examen para confirmar el diagnóstico de colecistitis aguda cuando la ecografía no es concluyente.

La Colecistectomía Laparoscópica es considerada el tratamiento más efectivo y seguro para los pacientes que presentan síntomas debido a la presencia de cálculos. Hoy en día, la cirugía considerada como el nuevo estándar de oro en el tratamiento de la enfermedad no complicada de la vesícula biliar es la Colecistectomía Laparoscópica Ambulatoria.

Es una técnica operatoria que consiste en la extirpación de la vesícula biliar. Consiste en introducir un gas (dióxido de carbono) en la cavidad abdominal a través de una fina aguja colocada por el ombligo, con la finalidad de separar la pared abdominal de los órganos internos, y proporcionar una mejor visión y espacio para realizar la cirugía. A través de una pequeña incisión umbilical se introduce un laparoscopio (telescopio especial) que envía imágenes amplificadas de la vesícula biliar a través de un monitor de video. Se hacen otras tres incisiones pequeñas en la parte superior derecha del abdomen para poder insertar otros instrumentales quirúrgicos y poder extraer la vesícula biliar.

Al terminar la cirugía, las pequeñas incisiones son suturadas y retiradas a las 48 horas. Por lo general el procedimiento dura entre 30 y 45 minutos. Esta cirugía se realiza con anestesia general. Usualmente el paciente es dado de alta entre las 6 y 8 horas post operatorias.

En un grupo pequeño de pacientes a pesar de no tener antecedentes clínicos, radiológicos o de laboratorio que hagan sospechar la presencia de cálculos en la vía biliar (colédoco), es posible encontrarlos durante la cirugía laparoscópica a través de un examen radiológico especial denominado colangiografía intraoperatoria.

En estos casos, se puede programar una extracción diferida de estos cálculos por vía endoscópica (CPRE), o es posible realizar una extracción laparoscópica con instrumentales especiales, todo en el mismo acto operatorio.

En un pequeño número de pacientes la colecistectomía laparoscópica no es posible realizarla por la dificultad de visualizar o manejar los órganos en forma efectiva y segura.

La decisión de realizar un procedimiento abierto se determina a criterio del cirujano, ya sea antes o durante la cirugía misma. Cuando el cirujano decide que lo más seguro es convertir la cirugía laparoscópica a cirugía abierta, esto no debe considerarse una complicación, sino más bien un buen juicio quirúrgico. Esta decisión está basada estrictamente en la seguridad del paciente.

Algunos factores que aumentan el riesgo de conversión a cirugía abierta, incluyen la obesidad extrema, antecedentes de cirugías abdominales previas que causan adherencias o cicatrices densas, inflamación severa de la vesícula y vías biliares que imposibiliten el reconocimiento de su anatomía así como una hemorragia que no pueda ser controlada por el cirujano.

Después de su cirugía, usted estará solo unas pocas horas en la clínica, ya que  nuestros doctores realizan la Colecistectomía Laparoscópica en forma ambulatoria, es decir, sin necesidad de hospitalización, porque combina el uso de modernas técnicas endoscópicas con la administración de nuevos agentes anestésicos diseñados especialmente para cirugía ambulatoria, permitiendo una recuperación postoperatoria más rápida y segura.

En ese contexto, el paciente ingresa al quirófano, es intervenido, recuperado y regresado a su casa el mismo día de su operación, sin necesidad de ser hospitalizado, con total seguridad, con menos complicaciones postoperatorias, sin alejarse del entorno familiar, con un pronto retorno a las actividades habituales y sobre todo, con un ahorro de gastos innecesarios.

En algunos pocos casos, si se encuentra inflamación importante de la vesícula durante la cirugía, o esta es técnicamente dificultosa, es posible que el paciente se quede hospitalizado hasta el día siguiente para luego irse a su casa. En comparación con la cirugía ambulatoria, los pacientes sometidos a una colecistectomía laparoscópica en nuestro medio tienen un promedio de hospitalización de 2 días y la realizada con cirugía abierta unos 4 a 5 días.

La Colecistectomía Laparoscópica Ambulatoria no produce mayor incapacidad, usted estará en condiciones de caminar y moverse con libertad desde el mismo día de la cirugía. Igualmente puede salir, subir escaleras y estar activo con moderación. La mayoría de los pacientes pueden regresar a trabajar después de tres a cuatro días después del procedimiento laparoscópico ambulatorio. Por supuesto, esto depende de la naturaleza del empleo.

Pacientes con trabajos administrativos o de escritorio usualmente retornan en pocos días, mientras los que tienen trabajos manuales o que tienen que levantar objetos pesados pueden demorar un poco más. Los pacientes sometidos a cirugía abierta retornan a sus actividades habituales después de tres a cuatro semanas.